Salta y Jujuy, viaje por el norte argentino. Hosterias, posadas y hoteles del Norte
Primera etapa: Dias 1, 2 y 3
Dia 1: Buenos Aires ?? El Boqueron ?? 22 de septiembre de 2006
La salida de Buenos Aires arrancó ya con complicaciones, una tormenta típica de Septiembre, y un poco de irresponsabilidad de nuestra parte, casi nos hace perder el vuelo. Una de las esquinas mas concurridas de Buenos Aires fue testigo de nuestra odisea para llegar al aeropuerto.
Siempre dicen que los padres son incondicionales, y es ta vez no fue la excepción. Desde la otra punta del planeta vinieron a buscarnos Nieves y Alejandro y llevarnos casi a la velocidad de la luz hasta Aeroparque en medio de un caos típico de viernes lluvioso de Microcentro.
Ante nuestro gran asombro, y alegría de todos, incluso para los que se quedaban en la oficina, no perdimos el vuelo ya que salió media hora demorado, y hasta tuvimos tiempo de comprar agua y un Sudoku.
Un vuelo de dos horas de duración nos deposito en el aeropuerto de Salta para emprender nuestro tan deseado viaje. El primer paso fue retirar el auto. Tras un feliz cumpleaños muy merecido a quien nos estaba esperando en el aeropuerto para entregárnoslo, y luego de llegar un interminable formulario, tarjeta de crédito que va, registro que viene; finalmente nos hicieron entrega de un Corsa dos puertas colorado que paso a ser parte del equipo y al cual denominamos ??Llamarada?.
Nos separaban 18 Km. de nuestro primer destino; La Finca El Boquerón.
Llegar no fue un problema, un dato interesante para tener en cuenta es que al llegar a La Silleta, en la garita de colectivos de piedra que se marca como referencia, ahí a la derecha salen dos caminos, es el de la derecha, ya que por ahí pueden encontrar la explicación confusa en el mapa.
La llegada fue un éxito, nos estaban esperando Maria Eugenia y Gianni, dueños de la Finca, con una espectacular comida, preparada especialmente para nosotras. En el momento que estábamos saludando a nuestros anfitriones apareció Juan Pablo, quien se encarga de todo lo referido a administración y ventas. Llego con cara de pocos amigos. Estuvo buscándonos un rato largo porque pensó que nos habíamos perdido y llamó unas 10 veces a nuestros celulares sin éxito ya que con la excusa de la partida de Buenos Aires los depositamos en el baúl con el resto del equipaje.
Todavía empapadas por la experiencia previa al vuelo, nos sentamos a comer, y tras una recorrida posterior y un cafecito lleno de cuentos y anécdotas de la finca, nos fuimos a dormir, finalizando nuestro día a la 1.30 de la mañana, agotadas, pero contentas.
Nos esperaban unas camas comodísimas que decidimos probar sin hacernos desear!
Día 2 El Boquerón ?? Salta ?? Cachi ?? 23 de septiembre de 2006
Amanecer entre cerros, con un sol que ya da calorcito y que puede sentirse el olor a café recién hecho a lo lejos, es un gusto que puede darse quien tenga la suerte de dormir en el Boquerón como nosotras. Tras un baño y un poco de orden, para que mentir, salimos a recorrer todo lo que la noche anterior habíamos recorrido únicamente iluminado por la luna, sumándole la descripción de sus dueños. Superó la expectativa, y quedamos asombradas con el paisaje?una casa sobre un risco, que corta abruptamente y cae unos 50 metros, tal vez mas, y se pierde en una extensión donde pasan arroyitos y como pared de fondo la cordillera?realmente uno puede quedarse mirando este escenario sin cansarse.
Desayunamos con M. Eugenia, Gianni y Juan Pablo , quienes nos contaron la devoción que tienen por recibir pasajeros en su casa y como la gente llega ahí y ellos pueden ver que con tan solo un par de horas las caras ya son otras, se dejan seducir por el paisaje y cualquier preocupación queda atrás.
Lamentablemente nuestra apretada agenda nos impidió quedarnos mas tiempo, de haber sido posible nos hubiéramos quedado varias días mas allí. Después de volver a cargar el auto, teniendo en cuenta que somos dos y que tenemos 4 bolsos y 3 mochilas, mas la matera y siempre alguna bolsa de mas que nunca entendemos bien de quien es?Partimos a Salta acompañadas por Juan Pablo, para nuestra 2da reunión del viaje.
Desde el boquerón a Salta hay unos 30 Km., que, como cualquier entrada a una ciudad Capital, no son fáciles, pero sin darnos cuenta ya estábamos atravesando la plaza principal de Salta camino al hotel Almeria gracias a los atajos que Juan Pablo nos enseñó, donde nos esperaba Mariana para contarnos la fascinante historia de este hotel y mostrarnos un poco las instalaciones.
Con la amabilidad que caracteriza a los salteños, nos recibieron y ahí nomás empezamos con el recorrido, por habitaciones, salas de reuniones, restaurante, spa, bar y cualquier otra comodidad que un huésped pueda pedir.
De ahí, un merecido descanso, nos instalamos en una mesita en la Plaza principal, y mientras degustábamos tamales y empanadas salteñas, veíamos pasar una enormidad de extranjeros que visitaban la ciudad. No podemos dejar de mencionar la cantidad de palomas que quisieron hacerse de nuestro almuerzo, mientras nosotras distraídas charlábamos o mirábamos la variada arquitectura de la plaza.
Ya con la panza llena, un deseo oculto por una siesta y una agenda que cumplir?partimos a Cachi donde pasaríamos la noche.
Tras aprovisionarnos de agua para mate, nafta, alguna que otra ??cosita? del kiosco y un chequeo general del auto, nos adentramos por la ruta 33 hasta El Carril, para tomar luego la 58 camino a Cachi.
Unos 30 kilómetros de ruta nos acercaron a las montañas y de ahí en más La Cuesta del Obispo se adueño de nosotras y el ripio hizo lo propio.
No es un camino difícil, pero hay que ir con precaución, la ruta es angosta y si bien no hay mucho trafico, uno puede cruzarse cada tanto con algún camión o combie llena de pasajeros que vienen de los Valles.
Paradas obligatorias son muchas?si uno se dejara maravillar por el paisaje creo que pararía tantas veces que seria mejor hacerlo caminando.
Un camino de curva y contra curva, de subidas y bajadas, de puentes y precipicios nos llevaron hasta el Parque Nacional Los Cardones, donde se dice que conserva una gran cantidad de cóndores, que con paciencia y tiempo se pueden ver planeando a una cierta distancia, por las térmicas características de la zona.
Llegando al final de la Cuesta del Obispo, contrariamente a tanta curva y contra curva, uno se encuentra con la Recta del Tintín, una recta asfaltada de unos 30 kilómetros rodeada de cardones.
Es preferible hacer todo el trayecto de día, ya que después de la recta nuevamente hay caminos de curvas y ripio hasta llegar a Cachi.
Una vez en Cachi, fuimos directo al Hotel El Cortijo, donde nos recibió Mirta.
Como nos desencontramos con Lisandro, el encargado, dejamos nuestras cosas y partimos a la Plaza principal, donde se estaban llevando a cabo los preparativos para el desfile de carrozas por el día de la primavera. Todo el pueblo estaba trabajando en pos de este evento y nosotros teníamos la suerte de poder formar parte de esto.
Una picada con cerveza en Café Oliver nos devolvió un poco el alma al cuerpo. La noche nos encontró bastante desabrigadas, de tener unos 25 grados durante el día, la noche llego con menos de 11 grados que se hicieron sentir.
Una recorrida por el pueblo, alguna que otra indicación no muy bien interpretada que nos hicieron terminar en el cementerio de Cachi y un intento fallido por llegar a un Hotel en construcción dieron por finalizado nuestro día laboral y comenzó el tiempo de descanso?otro bar, un restaurante y el desfile?
El cansancio se hizo presente de una manera imponente y decidimos ir al hotel para recuperar fuerzas para un nuevo día de distancias, recorridos, reuniones, y mucha aventura.
Dia 3. Cachi ?? Molinos ?? Colomé ?? 24 de septiembre de 2006
Una ventana atravesada por los rallos del sol y con una vista al Nevado de Cachi nos despertó.
Después de un suculento desayuno (imposible perderse los panqueques caseros) y una reunión laboral con Lisandro partimos camino a Colomé.
En este trayecto la Ruta 40 no fue nuestra mejor amiga, y el Llamarada pagó las consecuencias. Tramos donde la velocidad no superaba los 30 Km. por hora se llevan mejor con mate y buena música.
Pasamos muchos pueblitos inhóspitos entre valles y montañas, que nos dejaban pensando las diferentes realidades que tenemos y porque no un debate entretenido al respecto, con frases como: donde esta la felicidad y cual es el limite de la necesidad. El Llamarada es testigo que llegamos a conclusiones nunca antes planteadas!.
Molinos apareció ante nuestros ojos, con su espectacular Iglesia, símbolo del lugar. Un pueblito ordenado, de arquitectura lugareña y muy prolija. Después de varias fotos y un recorrido general, buscamos un almacén para aprovisionarnos de un almuerzo ??livianito? para frenar en algún punto del camino y disfrutar del paisaje.
Con 10 mandarinas por un peso y unos sándwiches que daban un poco de miedo frenamos a mitad de camino entre Molinos y Colomé a almorzar. Buscando sombra para el Llamarada nos metimos
en una planicie que a unos metros tenia un árbol ideal para dicho objetivo?pero no todo lo que vemos es como parece?y en menos de 20 segundos estábamos varadas en un mar de piedritas, donde las ruedas patinaban sin puntos firmes. Después de analizar la situación y no fundir el auto intentando salir?cavamos un poco alrededor de las ruedas, pusimos unas piedras que nos proveyó la árida naturaleza y después de varios intentos, y un Llamarada a prueba de todo, logramos salir. Dejamos el auto al sol, en definitiva es un auto?y no vamos a escuchar reproches! Y nos sentamos a almorzar en la cima de un cerrito, con una vista a un valle casi encantado. Los sándwiches no fueron tan peligrosos, o nuestros estómagos no lo notaron.
Proseguimos el camino hasta llegar a Colomé, una estancia de 45 mil hectáreas con un viñedo, al mejor estilo Hacienda mejicana, que deja boquiabierto a cualquiera, no hay dudas que es la perla de los Valles, y nosotros estábamos ahí, llenas de valijas, con tierra hasta donde uno pueda imaginarse, y felices.
Nos recibieron Agustín y Alejandra y nos llevaron a nuestra habitación. Un poco de agua y jabón y una muda de ropa nos permitieron ser nuevamente humanas y nos fuimos directamente a la pileta a ??descansar? de la odisea del viaje. Después nos hicieron un tour por el hotel. Visitamos la sala de reuniones con una pantalla gigante y sillones para, más que reunirse, tirarse a ver un dvd. Luego pasamos por la sala de meditación al mejor estilo yoga con almohadones en el piso, ideal para los entendidos del tema, para nosotros un lugar ideal de siesta. A continuación el spa y la sala de masajes, parada obligada de cualquier huésped. Nosotras nos tentamos de una manera diferente. La naturaleza y el buen vino nos llamaban. Una se fue a una cabalgata por todos los viñedos y la otra se quedo en una degustación de vinos de la bodega.
A la tardecita nos juntamos en la terraza de nuestro cuarto a tomar mate y ponernos al día con el trabajo. Luego de un buen baño nos dirigimos directo al bar a disfrutar de unas Heineken bien heladas y unos partidos de Backgamon, mientras desde la cocina percibíamos aromas de platos varios.
Nos decidimos por una sopa de albaca, huevo poche con turrón de almendras con ensalada de hojas verdes, todo esto acompañado de una variedad de vinos seleccionados por Agustín especialmente para nosotras. Sin duda la joyita de la comida fue el conejo relleno con salsa con ciruelas. Antes del postre debemos destacar la tabla de quesos. Todo un manjar.
Fue un día agotador, por lo que después de un partido mas de backgamon y una charla muy amena con Agustín nos fuimos directo a dormir.
Para nuestra sorpresa encontramos la chimenea prendida ideal para la temperatura de la noche calchaquí.









Me gustarìa que colocaran las distancias entre las ciudades de Argentina y la duraciòn del recorrido, ya que una persona me dijo que desde Jujuy hacia Salta el viaje es de dos horas. Esto lo encuentro imposible, ya que entre ambas ciudades existen m s de 300 Kilometros. Les rogarìan me informaran, gracias.
Febrero 10th, 2007 at 7:23 amOmar podes viajar desde Salta a Jujuy por dos rutas, la 34 y la 9, la primera son aproximadamente 120 km por la llanura y la segunda es más corta alrededor de 95 km pero es por la montaña. El tiempo es mayor por la segunda pero más lindo el paisaje. Te recomiendo que te alojes en el centro de la ciudad de Salta el la Posada de las Farolas,www.posadalasfarolas.com.ar y desde ahí viajas a Jujuy o hacia Cachi, al suroeste.
Febrero 21st, 2010 at 10:32 amsaludos