Turismo
en Cafayate
Provincia
de Salta, Argentina
El pueblo
de Cafayate ubicado en el sudoeste de Salta,
a 1.683 mts sobre el nivel del mar es conocido como “Cuna
del Folclore”. En un ensanchamiento de los Valles
Calchaquíes, Cafayate quedó
algo aislada de los principales centros urbanos, lo cual hace
que conserve su arquitectura colonial y su antigua Iglesia
ubicada en la plaza arbolada y llena de flores. Hoy, son muchos
los turistas que llegan de todas partes del mundo a recorrer
sus calles y admirar la paz y tranquilad con la que se vive.
Con los años se ha constituido en el asentamiento más
importante de los Valles Calchaquíes.
Cafayate
es un lugar donde reina el sol y el buen vino, su clima ideal
con baja humedad, privilegia la producción de vinos
muy finos. Entre ellos se destaca la producción del
famoso vino torrontés, gracias a la exquisita combinación
entre temperatura y humedad, ideal para el desarrollo de la
uva con sabor dulce, profundo y frutado. Cafayate
es un lugar único para disfrutar de buenos vinos y
paisajes increíbles.
Según las versiones de José Vicente Solá
y del historiador Rodolfo Bravo su nombre viene de la palabra
Capac-Yaco, de origen quechua, sería El Pueblo de Capac,
El Pueblo que lo tiene todo.
La Catedral de Cafayate es un lugar en el
cual vale la pena ingresar. Esta constituida por cinco naves,
son sólo tres las construcciones de este tipo que sobreviven
en Sudamérica. La parte central está dedicada
a la virgen Nuestra Señora del Rosario. También
se puede visitar en el pueblo de Cafayate,
el pintoresco molino de piedra y el Museo del Vino, un verdadero
homenaje a los pioneros y pioneras que trajeron las primeras
cepas de Francia y luego de mucho trabajo y esfuerzo lograron
vinos de alta calidad internacional.
En Cafayate
hay variedad de paseos para realizar, visitar bodegas, degustar
vinos, dar una vuelta por las ruinas de Quilmes y conocer
la Quebrada de Las Conchas donde los niños se acercan
a pescar con sus redes, mientras se disfruta de las imponentes
cascadas del río Colorado y del cerro Santa Teresita.
Una fortaleza
de piedras que perteneció a los indios calchaquíes,
es hoy conocida como “las Ruinas de Quilmes”.
Uno de los asentamientos prehispánicos más importantes
de la Argentina. Luego de varios años los indios Calchaquíes
fueron avanzados por los españoles y conducidos como
prisioneros hasta el sur de la provincia de Buenos Aires,
cerca de la localidad de Quilmes, a la que dieron su nombre.
Cactus y corrales forman parte del paisaje, aquí criaban
animales y sembraban quinoa, maíz y otras plantaciones
que servían para alimentar a su gente. Hoy, senderos,
corrales y pasadizos nos cuentan historias de Cafayate para
recordar.
A 7km
de la ciudad Cafayate se encuentran pequeñas
montañas de arena que alcanzan alturas de 25 y 30 metros.
Lugar propicio para disfrutar fogones a la luz de la luna
y unas guitarras de por medio.
El camino que nos lleva de Salta hacia Cafayate,
es un camino paradisíaco por la variedad de colores
y texturas. Las huellas del viento, han dado formas a las
montañas inexplicables. Uno de los principales atractivos
turísticos es La Garganta del diablo, una especia de
caverna, un agujero en medio de la montaña, al cual
podemos entrar y hacernos escuchar en la inmensidad de las
rocas. Luego, siguiendo la ruta hacia Cafayate,
nos encontramos con “El anfiteatro”, un lugar
que también ha sido alcanzado por el viento y logrado
un magnifico espectáculo de colores para nuestros ojos.
Siguiendo el camino veremos una montaña
puntiaguda de no mas de 50 metros, “el Obelisco”
otro accidente geográfico, que debido a la erosión
del viento se formó una punta que se asemeja muchísimo
al conocido obelisco en la ciudad de Buenos Aires.
Un camino con una naturaleza increíble
para contemplar con tiempo y detenimiento. Es recomendable
circular por los caminos de Cafayate a no más de 60
Km por hora y dejarse adentrar por la magia y la historia
del lugar.