Verano florianopolis 2011 con amigas
Florianópolis con amigas
De Florianópolis me lleve una imagen sumamente encantadora. A pesar de ser imposible de describir con simples palabras, les podría decir que es una isla colmada de paradisíacas playas para todos los gustos, con oleajes fuertes y suaves, aguas templadas y frías, grandes movimientos de personas o más pacíficas.
Hace ya unos años que comentábamos entre mi grupo de amigas lo magnífico que resultaría realizar un viaje juntas, sea cual fuere el destino. Un día, una de ellas comentó que la familia tenía un tiempo compartido y que ese año no deseaban usarlo. Tan sólo verificamos disponibilidad, arreglamos los gastos básicos, y terminados planeando un viaje sumamente económico e inimaginado para muchas.
Aprovechando que no teníamos apuro en llegar, viajamos en micro desde Buenos Aires hasta Florianópolis. Sinceramente no se nos hizo tan extenso el trayecto ya que, además de ir entre amigas, íbamos disfrutando de muy interesantes paisajes.
Arribamos allí a mediados de Diciembre, en verano, época en la que la temperatura máxima ronda entre los 26 y 31ºC y son bastante usuales las precipitaciones, pero siempre de agua cálida y poco molesta. Nuestro complejo hotelero tenía una perfecta ubicación: a unos 200 metros de la Playa de los Ingleses.
Según la información que recibimos en el hotel, el lado Norte de la isla es el más elegido por los argentinos y descubrimos su veracidad al encontrarnos con decenas de ellos, tanto alojándose en el mismo lugar, como disfrutando del Sol en la playa. Esto hace de Florianópolis un lugar ideal para hacer relaciones sociales y disfrutar de unos ricos mates conversando con otro grupo de amigos a plena hora del atardecer.
Usualmente pasábamos la mayor parte de los días disfrutando de las envidiables playas brasileras y luego nos dirigíamos a Canasvieiras a pasear un poco por la zona hotelera, donde también se encuentran muchos restaurantes y bares, los cuales no nos perdíamos en las noches, cuando las ganas de asistir a una fiesta nos invadían. Al que solíamos ir más seguido es El Divino, un lugar espectacular para ir entre amigas y con gente muy agradable y alegre. También fuimos al Scuna Bar, ubicado también en el centro de Florianópolis.
Es un lugar de una gran simpleza pero bello en su totalidad. Al volver, supe que había disfrutado de las dosis perfectas de diversión y relax, además de mis primeras y mejores vacaciones entre amigas.
| Ferrugem |
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