Cataratas del Iguazu, Argentina
Desbordantes, húmedas e inexplicables, las Cataratas del Ig uazú nos invitan a realizar una expedición de turismo de aventura que nos deja fascinados con la enigmática flora y fauna del Parque Nacional. Un sol radiante y muchas ganas de conectarnos con la lujuriosa selva misionera y con el hechizante Parque Nacional Iguazú nos condujeron una vez
más a las entrañas mismas del parque, pero esta vez para realizar las actividades de turismo de aventura que se desarrolló en el sector, para que las personas fueran protagonistas de uno de los lugares más impresionantes del planeta.
Como era nuestro último día en ese terruño decidimos arriesgarnos a todo y llevar a cabo el programa que Alejandro Arrabal -dueño de la Jungle Explorer- junto con su equipo de guías especializados han denominado “La gran aventura”, la combinación justa y necesaria para que las Cataratas del Iguazú penetraran en nuestro ser hasta por los poros.
4 x 4 por la selva:
Así, primero nos dispusimos en un vehículo off-road y transitamos ocho kilómetros por el Sendero Yacaratiá, en medio de la selva subtropical paranaense, admirando la flora y la fauna del lugar. Vamos con Beatriz -nuestra guía- quien se encarga de contarnos todo acerca del parque. Palmeras de palmitos, palo santo, araucarias, ficus, y cientos de bromelias, orquídeas y miltóneas que esperan florecer, parecen darnos la bienvenida, incitándonos a formar parte del paisaje. En nuestro paso por el perenne sendero, asustamos a cientos de mariposas que nos regalan brillantes colores en su vuelo. Nuestra preferida es la “88″, una especie que exhibe esta curiosa numeración natural al desplegar sus alas. La lluvia del día anterior hizo que el camino se anegara con barro colorado, y así la primera cuota de adrenalina dijo presente, cuando el experto piloto del camión activó la doble tracción abriéndose paso por el circuito. La locuaz explicación de Beatriz más nuestra vista disparada en todos los ángulos intentando captar como cámaras fotográficas el entramado follaje, hicieron que los kilómetros que nos separaban de Puerto Macuco parecieran más cortos.
Navegación inolvidable:
Allí nos embarcamos en un gomón semirrígido -previamente nos pusimos los chalecos salvavidas- y nos fuimos a toda velocidad a conocer las entrañas del río Iguazú inferior. La navegación es de seis kilómetros en total pero lo mejor llega hacia el
final, cuando la embarcación se bambolea sobre los rápidos del río durante los últimos dos kilómetros. Tiempo de fotografías. Tuvimos cinco minutos para intentar congelar ese
instante desde el agua, antes de dirigirnos a toda velocidad al Cañón de la Garganta del Diablo. Guardamos las cámaras fotográficas en las bolsas de nylon que fueran provistas por la empresa, y nos dispusimos frente a la magnificencia de la impresionante cascada, que desde esa perspectiva parecía
aún más grande que lo habitual. Una ducha de lujo Realizamos la cuenta regresiva y nos acercamos lo más posible a los saltos del lugar. “Bautizarse” en las frescas y espumosas aguas del Iguazú, es una experiencia alucinante.
Sentir el “rugido” de las inexplicables cascadas cayendo a escasos metros de donde estamos, empaparnos íntegramente, y atravesar los arco iris diseminados en las desembocaduras de las cascadas, es una sensación única que hay que vivirla para entenderla. Luego de la “ducha” de lujo -como le decían el resto de las personas que nos acompañaron en la excursión al chapuzón-, nos fuimos buscando tierra firme para secarnos al sol. Por suerte la encontramos en la playita de la isla San Martín, donde decidimos quedarnos hasta apaciguar el vértigo y la adrenalina que aún perduraban en el ambiente. Recobramos nuestras fuerzas y nos fuimos por los senderos hasta la Estación Cataratas. Allí nos subimos al trencito ecológico que nos condujo hasta el inicio de las pasarelas de la Garganta del Diablo, desde donde partía un floating que nos iba a conectar con la intimidad de la naturaleza del río.
Cataratas un lugar que todos debemos conocer y disfrutar; agua naturaleza y selva.









que hermoso lugar, sin duda alguna un paraiso terrenal, que mas podemos pedirle a la Naturaleza que este lugar tan cautivante.
Noviembre 3rd, 2006 at 10:11 amestamos en viaje de negocios y solo disponemos 2 dias, nos urge vuestra respuesta. Gracias!\r\nMercedes
Noviembre 19th, 2006 at 7:44 pmTengo mi residencia a 16 km de las cataratas del Iguazú, cuando quieran los invito a conocer nuestro hermoso lugar .. no tienen mas que escribirme y les doy detalles de recorridos y paseos , no hay como confiar en la gente que vive en cada lugar , no dejen de escribirme ; Victoria //chat – email siboney_799@hotmail.com
Mayo 20th, 2008 at 6:24 pm